Víctor Valera en los rincones de la UCV

La formación de Víctor Valera, gran pintor, escultor y muralista venezolano, se inició en la Escuela de Artes Plásticas de Maracaibo, su ciudad natal. Hacia el año 1945, decide trasladarse al valle capitalino, donde comienza a cursar estudios en la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas.

 

Víctor Valera permanece en Caracas hasta el año 1950, en el que regresa a su ciudad natal para estudiar junto al maestro Jesús Soto en la misma institución donde inició su camino en el mundo de las artes. Por aquel entonces el artista venezolano nativo de Ciudad Bolívar había tomado la dirección de la Escuela de Artes Plásticas de la ciudad marabina.

 

 

Victor Vasarely y Fernand Léger, grandes exponentes del arte contemporáneo del siglo XX serán maestros de Valera en París, ciudad a la que decide trasladarse en el año 1952, siguiendo los pasos de muchos artistas venezolanos que, por esa época, acudían a la ciudad de la luz para estar en contacto directo y permanente con el surgimiento y desarrollo de las vanguardias, especialmente en cuanto a la propuesta de arte óptico y cinético.

 

Cuatro años más tarde Valera vuelve a Caracas, donde le espera un colosal proyecto, pues el arquitecto Carlos Raúl Villanueva decide incorporarlo al proyecto de Integración de las Artes de la Ciudad Universitaria de Caracas, para lo cual el artista zuliano desarrolla varios e interesantes murales.

 

Muchos espacios de la Universidad Central de Venezuela cuentan con interesantes murales de Víctor Valera, entre otros grandes artistas nacionales, como Oswaldo Vigas. Este artista maracucho se convirtió también en ser el primer venezolano en incorporar el hierro a la escultura, innovación que lo hizo merecedor del Premio Nacional de Escultura en el año 1958.

 

Hacia mediados de la década de los sesenta, Víctor Valera se convierte en representante de Venezuela en la Bienal de Venecia, uno de los festivales de arte más importantes el mundo. Hacia el año 2002 la Universidad Católica Cecilio Acosta de Maracaibo le otorga el Doctorado Honoris Causa, lo mismo haría la Universidad Central de Venezuela siete años más tarde.