Luis Benshimol: Sérvulo Esmeraldo: objetos en movimiento

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Del grabado a la escultura, la obra de Sérvulo Esmeraldo le justifica como un gran agente cultural, responsable de numerosas iniciativas artísticas realizadas en la ciudad de Fortaleza, Brasil, su lugar de nacimiento. En esa misma tierra Esmeraldo falleció a principios de 2017, habiendo alcanzado los 87 años de edad y dejando atrás un legado que la galerista Raquel Arnaud no pasó la oportunidad de homenajear.

Objetos Nómadas

Embellecer su ciudad con sus esculturas siempre fue el sueño de uno de los mayores artistas que ha salido de Brasil. Raquel Arnaud, compatriota y galerista de Esmeraldo desde 2009, le dedicó un gran homenaje póstumo recordando su producción creativa con obras seleccionadas para crear la exposición “Objetos Nómadas“.

Paralelamente, se celebró la 6ª edición del Premio Marcantonio Vilaça de Artes Plásticas, abriendo la exposición en MuBE en el mismo período, celebrando el trabajo de Sérvulo Esmeraldo a través del proyecto “Arte e Industria”, que reconoce el trabajo de artistas cuyos procesos creativos están relacionados con la producción industrial. La Pinacoteca del Estado de São Paulo organizó también una importante retrospectiva del artista, con una muestra de alrededor de 70 obras. Además, publicó dos libros de artista en su nombre: “A linha luz” y “È pericoloso spogeri”.

Sus inicios

El artista Sérvulo Esmeraldo rodeado de sus obras.

Esmeraldo se desarrolló como escultor, grabador, dibujante y artista cinético de Brasil, comenzando su carrera artística a fines de la década de 1940 en el norte de Brasil. Inició sus estudios en Fortaleza, donde visitó frecuentemente el estudio de arte público de Ceará (SCAP), y los continuó en São Paulo cursando la carrera de Arquitectura. Trabajó temporalmente en el campo de ingeniería en Brasil, perfeccionando su interés por las matemáticas.

Por un tiempo trabajo como xylográfo e ilustrador en el Correo Paulistano, cuya experiencia la utilizó para la composición de una serie de pinturas de naturaleza geométrica pura, para una exhibición en solitario en el Museo de Arte Moderno en Sao Paulo.

La peculiaridad y refinamiento de su trabajo fueron la clave para que el gobierno francés tomará la decisión de otorgarle una beca que le permitió realizar sus estudios de grabados en Francia, país en que vivió 20 años en estrecho contacto con artistas brasileños expatriados como Lygia Clark, Sergio Camargo, Rossini Peres, entre otros.

Del grabado al movimiento

Durante su permanencia en París mostró una fuerte inclinación por la litografía, al mismo tiempo que comenzó a crear proyectos que interviniera el movimiento a través de motores, magnetos y electromagnetos, como sus obras “Excitables”, alcanzando notoriedad en el movimiento de arte cinético internacional.

Sérvulo Esmeraldo, “Sem titulo”, 1970. Foto: Raquel Arnaud

Sus obras carecen de un motor eléctrico como fuente de movimiento repetitivo y regular, “el cuerpo es el motor del trabajo”, evidenciando artísticamente que los fenómenos ocurren en el mundo físico y que se originan en un mundo invisible de dinámica, o como indicaba Esmeraldo, en la mente del artista. A través de su trabajo, mantuvo una posición artística con respecto a la ciencia, trabajando e investigando con la energía latente de fluidos imponderables, con magnetismo, como lo fue su proyecto de rociar la ciudad con un arcoiris de agua.

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