Luis Benshimol: Museo Würth La Rioja celebró una década con Todo es Movimiento

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El Museo Würth de La Rioja comenzó la celebración de su primera década con la gran exposición “Todo es movimiento, Op Art y Arte Cinético en la Colección Würth“, donde se acercaron estas dos corrientes estrechamente vinculadas, con la Cromosaturación de Carlos Cruz-Diez como invitada especial.

Cuando comenzó el movimiento y llegó la luz

La muestra unió 76 obras de artistas de la colección Würth, correspondientes al período entre 1921 y 2013, quienes fueron protagonistas e impulsores del arte Cinético y Op alrededor del mundo. La exposición permitió al visitante explorar sus discursos, investigaciones formales y metodologías.

Bien lo dijo Víctor Vasarely en su Manifiesto Amarillo, “el arte del mañana será un patrimonio común o no será”. Este artista junto a la galerista Denise René, dieron vuelta a la rueda que daría vía libre al desarrollo del arte abstracto a mediados del siglo XX, con la exposición conocida como “Le Mouvement”, ayudando desde este espacio a definir el arte cinético como una nueva corriente que se consolidó en el tiempo. En aquella oportunidad Jesús Rafael Soto participó dentro de la representación de la generación de artistas emergentes, junto con otros más consolidados como Alexander Calder y Víctor Vasarely. Pasarían 10 años para que el MoMA de Nueva York inaugurara la exposición “The Responsive Eye”, consagrando al Op Art como un movimiento perteneciente a una de las ramas de la abstracción geométrica, fundamentales en la segunda mitad del siglo XX. En esta exposición participaron algunos de los artistas que estuvieron presentes en la galería francesa, convirtiendo en esta oportunidad al Op Art como una tendencia de moda del momento.

Ambas corrientes incluían la ilusión del movimiento y la vibración con el uso consciente de las reacciones cromáticas en la combinación de colores y formas. El arte cinético creaba a su vez piezas móviles, logrando una interacción entre la pieza y el espectador. Igualmente, los artistas persuadían a los visitantes a desplazarse por el espacio jugando con la visión del creador, incluyendo el movimiento de los espectadores como parte de la obra. Los soportes bidimensionales también jugaron un papel fundamental para crear movimientos virtuales inexistentes, generando una fuerte ilusión óptica, gracias al uso estudiado de las reacciones cromáticas aproximando los colores y las formas.

Chromosaturation 1965/ 2017

El maestro Carlos Cruz-Diez fue el invitado especial de la exposición del Museo Würth, para profundizar los conceptos artísticos que estuvieron presentes durante la gran exhibición de “Todo es movimiento. Op Art y Arte Cinético”. El artista invitado es uno de los referentes principales a nivel internacional de ambos movimientos, además de ser uno de los investigadores del color más importantes del siglo XX. Esto fue plasmado dentro de la instalación, que mostró gran parte de la investigación de Cruz-Diez a lo largo de su carrera.

Carlos Cruz-Diez, “Chromosaturation”, 1965/2017. Foto: Rafael Lafuente © Museo Würth La Rioja

La Cromosaturación es un ambiente artificial compuesto por tres cámaras de colores, una roja, verde y otra azul. La obra consigue llevar al espectador a experimentar la monocromía absoluta, generando una perturbación en la retina para activar una noción del color como situación material, física que sucede en el espacio sin ayuda de forma y soporte. Esta obra monumental ha evolucionado desde su primera muestra en 1965, y está actualmente presente en los espacios del arte contemporáneo más importantes a nivel mundial.

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