Luis Benshimol: Concretismo Latinoamericano en Estocolmo | Benshimolarte

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Por primera vez en Estocolmo se presentará una exposición en el Moderna Museet con obras de creadores latinoamericanos que exploraron el Concretismo. La muestra lleva por título “Concrete Matters” y está conformada por piezas seleccionadas íntegramente de la Colección Patricia Phelps de Cisneros.

A lo concreto

Los concretistas rechazaban el ilusionismo que los artistas usaron por siglos para crear espacios pictóricos tridimensionales sobre el lienzo. Ellos proponían que la gente debía estar rodeada de objetos reales, no de ilusiones. El arte concreto fue el camino hacia adelante, pues “acostumbra al hombre a una relación directa con las cosas y no con la ficción de las cosas”.

–Colección Patricia Phelps de Cisneros

Lygia Clark, “Radar – Pq”, 1960/1984. Foto: cortesía Moderna Museet

El término “arte concreto” fue acuñado en 1930 por el holandés Theo van Doesburg, cuando empezó en París su grupo de Art Concret, buscando un nuevo lenguaje libre de los motivos tanto del arte figurativo como del abstracto. Aspiraba a crear una realidad autónoma de figuras geométricas universales. Max Bill luego se convirtió en uno de los artístas líderes del movimiento, organizando la primera de sus exposiciones en Basel en 1944. Fue Bill quien tuvo contacto inicial con los latinoamericanos como Tomás Maldonado y Juan Melé, con un énfasis específico de influencia en Brasil.

En los años posteriores, artistas de Montevideo, Caracas, Buenos Aires, São Paulo y Rio de Janeiro exploraron el Concretismo, movimiento recopilado en esta exposición. En los años 40, los argentinos reinterpretaron el arte concreto Europeo iniciado por van Doesburg, desligándose completamente del arte figurativo, por concebirlo como una distracción del verdadero poder y energía cognitiva de los hombres. Para finales de los 50, artistas como Lygia Clark, Lygia Pape y Hélio Oiticica se unieron al desafío de los mismos conceptos en su creaciones artísticas. La idea central era que un cuadro no debía simbolizar ni representar nada más allá de su propia existencia. Los artistas concretos, entonces, reclamaban que “nada es más concreto que una línea, un color, una superficie“.

 

Concrete Matters

La curadora Matilda Olof-Ors organiza esta exhibición de 70 obras, entre las que destacan los autores venezolanos más reconocidos: Jesús Rafael Soto, Gego y Carlos Cruz-Diez, entre figuras internacionales. Las tendencias plásticas de estos maestros venezolanos muestran su alejamiento de lo ilusorio, aferrándose a las formas reales de lo que se percibe visualmente.

En las más de cuarenta décadas de arte que se incluyen en esta exposición, numerosos grupos y colectivos se crearon y se separaron. Específicamente, esta exposición hace énfasis en el Grupo Ruptura y Grupo Frente que, además de sus similitudes entre sí, sus trabajos entre ellos y otros artistas del mismo movimiento, presentaron grandes contradicciones respecto a las ideas y motivaciones de sus prácticas. El Manifiesto Neoconcreto presentado en 1959 o el manifiesto de Mário Pedrosa para el Grupo Frente en 1955 fueron los principales vehículos de las ideas de estos creadores. En su momento, estos textos fueron distribuidos como flyers, impresos en sus propias revistas o publicadas en la prensa escrita local. Además de expresar sus ideas, también mostraban una visión utópica de la realidad. El Moderna Museet los recupera y, con ocasión de la exposición, publica en un catálogo editado por María Amalia García.

Afortunadamente, el Concretismo ahora disfruta de una especie de victorioso reconocimiento, con recientes exposiciones colectivas en la Galería David Zwirner en New York, J. Paul Getty Museum en Los Ángeles, y la Academia Real de arte en Londres, así como el Museo Whitney de Nueva York que organizó el Delirium de Hélio Oiticica, permitiendo al público una nueva oportunidad de interactuar con sus famosas instalaciones monumentales. A la lista se suma Estocolmo como ciudad promotora del arte Latinoamericano, específicamente el movimiento de arte Concreto.


La exposición permanecerá abierta en el Moderna Museet de Estocolmo hasta el 13 de mayo de 2018. 

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