Luis Benshimol: Caracas Reset en París | Benshimolarte

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La Colonie –el espacio de arte fundado por Kader Attia en París– presentó Caracas Reset: tres días de exposiciones y conferencias dedicadas al arte contemporáneo venezolano, destacando las creaciones de las últimas generaciones, abriendo los ojos del espectador al caos político y social del país.

 

Desde la diáspora

Nuestra idea es trabajar lo primordial: reencontrarnos

–Rolando Carmona, curador

Del 15 al 17 de mayo se llevó a cabo en París “Caracas Reset”, un proyecto que presentó las creaciones de jóvenes artistas que relatan la situación de Venezuela, pues se han visto obligados a reinventarse desde la urgencia de la diáspora para darse a conocer en el exterior. Marcados tanto por exilio como por el empeoramiento diario de la crisis nacional, muchos de estos artistas buscan transmitir el dolor de un país fragmentado, sus instituciones totalmente requebrajadas, la consciencia política ausente y la democracia, que también se marchó.

Caracas Reset es un evento pionero en la capital francesa y el primer acontecimiento artístico enteramente dedicado a la escena artística venezolana, con el propósito de ampliar la visión reducida que se tiene en Europa de la creación contemporánea Latinoamericana. Organizado por el joven curador venezolano Rolando Carmona, en colaboración con Kader Attia, Caracas Reset reunió a más de 30 artistas, sociólogos, arquitectos, ex-directores de museo, pensadores e investigadores venezolanos, para “reagrupar estrategias en una resistencia estética que renueve modelos, partiendo de la reflexión de aquellos fracasados“.

Carmona expresó que el proyecto vivió una evolución importante desde su concepción inicial hasta su desarrollo en La Colonie. En una entrevista exclusiva que concedió a Artishock, Carmona comenta que todo “comenzó como una pequeña proyección de videos. Luego, al irse sumando más personas, descubrí una sala de exposiciones en el tercer piso. Después surgieron las conferencias. Entendí que era más efectivo explotar el capital intelectual de la diáspora cultural venezolana. Nuestra idea es trabajar lo primordial: reencontrarnos. Pegar nuestros pedazos de país, y recontar juntos nuestra historia. Por razones logísticas, esta acción, hoy en día, resulta más simple en Europa que en la misma Venezuela”.

La iniciativa de Carmona buscaba romper con el duelo del exilio, entendiendo la situación actual del país, la fuga de talentos que desencadenó y, por supuesto, “el fracaso del modelo de alta cultura moderna impulsado por Sofía Imber”. Para Carmona se hace imperativo, entonces, tomar las riendas y establecer estrategias de acción para cambiar el chip de los lamentos y de lo que no pudo ser o lo que ya no existe. Así que buscó apoyo en los artistas amigos de la Escuela de Artes Visuales Armando Reverón, que estaban dispuestos de ser parte de este proyecto y que tenían el deseo de contar algo para ofrecerles cierta proyección, pues en los circuitos de arte local se encuentran ciertamente marginados.

Organizado de forma totalmente independiente, sin apoyos institucionales y a modo más bien amistoso entre los artistas y curadores participantes, Caracas Reset contó con el apoyo de Kader Attia, artista francés de origen argelino. Attia fundó La Colonie con el propósito de promover el debate sobre la descolonización (de ahí el nombre del espacio) del acceso al conocimiento y la historia contemporánea.

 

Arte y diálogo

El evento contó con dos módulos. Por un lado, la exposición de todas las obras, donde se exhibieron trabajos de la talla de “Máxima Seguridad” de Yucef Merhi. La obra de Hacking Art documenta el momento histórico en el que Hugo Chávez llegó al poder, recolectando más de seis años de correos electrónicos del Presidente de la República. En “Comando María Moñitos” de Argelia Bravo, tres madres encapuchadas relatan la violenta realidad de alimentarse en medio de la crisis y su búsqueda en Venezuela.

“Abajo las armas o 56536 Monumento para la paz” de Nayari Castillo, ensambla la realidad de la diáspora en una obra poética. “Arte en el Tapete”, de Pepe López, una obra llena de tapetes con la impresión de todas las instituciones culturales desaparecidas por el ministro Farruco Sesto. “La Untada” de Beto Gutiérrez, un sensual vídeo que relata la cercanía que causa la escasez, al compartir un grupo de hombres el mismo desodorante. El “Beso fraternal socialista” de Deborah Castillo, donde presenta como una imagen fetichista a Bolívar y Marx. Marco Montiel-Soto presentó sus ironías sobre la devaluación; Jaime Gili realizó una intervención in situ; y Urban Think Thank presentó su controversial documental “Torre de David” sobre la ocupación ilegal del edificio caraqueño, obra que fue reconocida con el León de Oro en la Bienal de Arquitectura de Venecia en el 2012.

Charla de Rolando Peña. Foto: Wynwood Times

En cuanto a las conferencias, se reunió un gran grupo de expertos y conocedores del arte. Por nombrar sólo algunos de los profesionales que dictaron charlas en el marco de Caracas Reset: Lourdes Peñaranda quien reactivó el MACZUL, dirigiéndolo hasta el 2017; Nelson Garrido creador de la ONG, actualmente el principal centro de arte del país; Alejandro Haiek, quien ha realizado colaboraciones entre arte y arquitectura; Rolando Peña, quien dirigió una charla titulada “El petróleo soy yo”; e Iván Candeo, quien habló sobre la historia del videoarte en Venezuela.

 

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