Omar Carreño, un repaso a su creación de principios de los cincuenta

publicado en: Benshimolautores | 0

Inició su carrera influenciado por la pintura precolombina y la figuración geométrica. En 1950, Omar Rafael Carreño se establece en París, en donde se une al grupo Los Disidentes y colabora con las actividades del Taller Libre de Arte de Caracas.

 

Para este momento de su temprana carrera como artista plástico, Carreño ya había comenzado a experimentar con sus “relieves transformables”, piezas que podían ser intervenidas por el espectador mediante un sistema de bisagras que el mismo artista concebía durante el desarrollo de la pieza.

 

 

 

Pierre Descargues llamó a estas creaciones Polípticos y fue así como Carreño los presentó en la Galería Arnaud en el año 1952, coincidiendo prácticamente con una propuesta muy similar que había desarrollado Yaacov Agam, piezas que exhibió en la Galería Craven año y medio más tarde.

 

En el mismo año en el que expone en la Galería Arnaud, Carreño participa en la Primera muestra de arte abstracto que organiza la Galería Cuatro Muros de Caracas. En paralelo con sus actividades en Caracas, también expone en la capital francesa, pues formó parte de la colectiva Grupo divergencias: 13 pintores 4 escultores, con artistas como Édgar Negret en la Galería de Babylone.

Un año más tarde de la creación de sus Polípticos, Omar Carreño no sólo sigue experimentando con la creación de nuevas piezas, sino que además publica sus ideas y reflexiones sobre el arte abstracto, en un texto que lleva por nombre “Idees de l’artiste”. Corre el año 1953 y se ocupa en la creación de sus primeras esculturas-poemas y sus Ojos de buey, algunos de ellos con la capacidad de ser transformados.

Este mismo año se convierte en el único latinoamericano en participar en la muestra La síntesis de las artes, llevado al IX CIAM y organizado por Le Corbusier en Aix-en-Provence. En el año 1955, ya de vuelta en su ciudad natal, realiza sus primeras esculturas en metal, policromadas con laca, desarrollando una pieza para decoración del hall de entrada del hotel El Conde.