Lygia Clark en la Bienal do Mercosul

La décima edición de la Bienal do Mercosul, a celebrarse en Porto Alegre, llevará por nombre Mensajes de una Nueva América y contará con una importante muestra de artistas brasileños. Esta importante exposición colectiva, se encuentra en el segundo lugar de importancia dentro de los eventos de este tipo llevados a cabo en Brasil, justo por debajo de la Bienal de Sao Paulo, un encuentro para el arte contemporáneo que ha ganado fama y renombre internacional.

La Bienal do Mercosul abrirá las puertas al público el próximo 8 de octubre y la exhibición permanecerá hasta el 22 de noviembre, más de un mes para que los asistentes puedan disfrutar del trabajo de más de 400 artistasreflejado en una muestra que contará con más de setecientas piezas.

Es de imaginar que buena parte de los participantes son artistas brasileños. Al menos 159 de los nombres que están contemplados para esta nueva cita en Porto Alegre, son nativos de la nación sudamericana y entre los ya fallecidos se encuentran figuras como:

  • Lygia Clark,
  • Geraldo de Barros,
  • y Lygia Pape, entre otros.

Entre los exponentes consagrados internacionalmente y en plena actividad artística, se encuentran

  • CildoMeireles,
  • Tunga,
  • Ernesto Neto
  • y Sandra Cinto.

Lygia Clark, en la búsqueda sensorial

Considerada una de las principales exponentes del arte contemporáneo en Brasil, esta artista nacida en Belo Horizonte al inicio de la década de los veinte, fue también la co-fundadora del Movimiento Neoconcreto y supo conjugar, en sus pinturas y esculturas, el arte y la psicoterapia. Roberto Burle Marx y Zélia Salgado fueron sus más tempranos mentores en sus primeros años de búsqueda y experimentación artística.

Junto a Lygia Pape y AluísioCarvao, entre otros exponentes, fundó el Grupo Frente a finales de la década de los cincuenta, justo en el mismo período en el que participó por primera vez en una Exposición Nacional de Arte Concreto, celebrada en la ciudad de Río de Janeiro.

HélioOiticica suma sus inquietudes artísticas a las de Lygia Clark y de ese modo surge el Movimiento Neoconcreto, en el que el arte subjetivo y orgánico se convierten en su bandera, apostando por la participación activa de los espectadores, obligados a manipular objetos móviles y tridimensionales y a modificar su apariencia, para gozar de la apreciación de la obra y su interpretación. El objetivo principal era cambiar el rol tradicional de los objetos frente a un espectador contemplativo y pasivo.