Omar Carreño, genio del abstraccionismo geométrico

El pintor y escultor venezolano Omar Rafael Carreño es hijo del orfebre Daniel Carreño. A finales de la década de los cuarenta cursó estudios en la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas, caracterizando esta etapa en su novel carrera como artista por una gran influencia de la pintura precolombina y la figuración geométrica.

En 1950 se trasladó a París,donde se une al grupo Los Disidentes, colaborando por aquel entonces con el Taller Libre de Arte de Caracas. Desde la capital parisina, Carreño no tardó en asimilar las tendencias del abstraccionismo geométrico.

Desde Francia, Omar Carreño comienza a trabajar en sus “Polípticos”,piezas definidas de este modo por Pierre Descargues, que se caracterizan por ser relieves transformables por el espectador mediante un sistema de bisagras y cortes y ensamblaje modular. El artista venezolano los presenta por primera vez al público en la Galería Arnaud en el año 1952.

Muestra de la obra plástica de Omar Carreño - Luis Benshimol
Muestra de la obra plástica de Omar Carreño.

Más de un año más tarde, el cinético israelí Yaacov Agam presentaría en la Galería Craven una propuesta sumamente parecida.

Uno de los Polípticos de Carreño fue reproducido en el año 1951 en el catálogo del VI Salon des Réalités Nouvelles de la capital francesa. Allí mismo, en París, el artista venezolano decide estudiar grabado en la Escuela Superior de Bellas Artes y en la Escuela del Louvre.

Sus composiciones son un sistema de bisagras y cortes y ensamblaje modular - Luis Benshimol
Sus composiciones son un sistema de bisagras y cortes y ensamblaje modular.

Un año más tarde Carreño se suma a una colectiva en la Primera muestra de arte abstracto, una exposición que se celebra en la Galería Cuatro Muros de Caracas. Este mismo año expone junto a Édgar Negret en Grupos divergencias: 13 pintores, 4 escultores, proyecto que fue llevado a la Galería de Babylone en París.

Además de su labor artística, Omar Carreño también teorizó sobre el arte. Su texto Idées de l’artiste es considerado el pre manifiesto del expansionismo, de acuerdo a la opinión de Antonio Muiño.

También por esta época (corría el año 1953), realiza sus primeros ojos de buey, algunos de ellos transformables, obras que, sumadas a sus polípticos, caracterizarían parte de su legado artísticos.

Por Luis Benshimol.