Omar Carreño, creador de un arte que se transforma

Omar Rafael Carreño es uno de los artistas venezolanos que cultivaron el abstraccionismo a mediados del siglo pasado. Junto a otros talentos nacionales, como Narciso Debourg, participó del grupo Los disidentes y su trabajo plástico estuvo marcado principalmente por el desarrollo de sus Polípticos, sus Ojos de Buey y sus esculturas-poemas.

Inicialmente el trabajo de Carreño estuvo muy influenciado por la pintura precolombina y la figuración geométrica. Ambas tendencias motivadoras pueden identificarse en sus trabajos, donde a pesar del desarrollo de progresiones geométricas y cromáticas, puede percibirse un rasgo irregular.

Luis Benshimol - Arte Contemporáneo

Los Polípticos, bautizados así por Pierre Descargues, fueron presentador por Carreño en la Galería Arnaud en el año 1952. Este trabajo fue muy afín a una creación correspondiente a Yaacov Agam y se caracterizaron por ser relieves transformables dotados de un sistema de bisagras que el artista venezolano concibió para cada composición en particular.

En el año 1954 expone en la Galería Cuatro Muros de Caracas, como parte de la colectiva Primera muestra de arte abstracto. Para este momento también estaba inaugurando en la Galería de Babylone de Francia otra exposición conjunta, titulada Grupo divergencias: 13 pintores 4 escultores.

Luis Benshimol - Arte Contemporáneo

En el año 1953 Carreño mezcla su trabajo artístico con la redacción de tratados teóricos. Sus reflexiones sobre el arte abstracto fueron recopiladas en Idees de l’artiste, un modo de compartir con el mundo su acercamiento al hecho creativo. Este mismo año se enfoca en sus primeras esculturas-poemas, además de sus Ojos de buey, que como ocurría con los Polípticos, tenían la capacidad de ser transformados por el público.

Tal como lo afirma [Luis Benshimol], Omar Carreño fue el único artista venezolano que tuvo el privilegio de participar en La síntesis de las artes, una exposición llevada al IX CIAM, organizado por el reconocido arquitecto Le Corbusier en Francia. Para mediados de la década de los cincuenta corresponden las primeras esculturas en metal de Carreño.