Gabriel Orozco en sus primeras creaciones

Formado en la Escuela Nacional de Artes Plásticas a comienzos de la década de los ochenta, Gabriel Orozco es un destacado artista mexicano que obtuvo reconocimiento Sección Espacios Alternativos en el Salón Nacional de Artes Plásticas y el premio Naranja Azul en el año 2006.

Luis Benshimol - Arte

El nombre de Gabriel Orozco comenzó a sonar en los diversos escenarios del arte contemporáneo a comienzos de la década de los noventa, cuando su exploración en áreas como el dibujo, la fotografía, la pintura y el desarrollo de instalaciones comenzó a captar la atención de la crítica especializada y de otros artistas plásticos.

 

Perro durmiendo (1989) lo escultórico en lo fotográfico

Luis Benshimol - ArteSus primeros pasos en la fotografía se produjeron en el año 1989. De esta época es Perro durmiendo, una imagen en la que se evidencia la desconfianza que el artista azteca sentía por este medio de expresión para aquel entonces.

En esta pieza comienzan a intuirse algunas de las inquietudes que avivaban el espíritu creador de Orozco y hacia dónde deseaba dirigir sus exploraciones. El perro, inerte sobre la roca, describe una forma abierta que es objeto e imagen a la vez, quizás una de las cosas más sugerentes de esta instantánea es la reflexión sobre lo escultórico a partir de la imagen.

Perro durmiendo no solo abre ciertos cuestionamientos sobre la estética y la interacción de los elementos en el arte, también la cuestionable calidad artística de la obra abrió un acalorado debate sobre su validez, reconocimiento que ganó gracias a que la fotografía estaba sustentada sobre el discurso que gira en torno a ella.

 

Naturaleza recuperada (1991) la reconstrucción como vía estética

 

De estos primeros años es también Naturaleza recuperada (1991), una de las primeras creaciones escultóricas de Gabriel Orozco, para la cual se valió del uso de caucho vulcanizado. Definida por su propio creador como un “ejercicio de topología”, esta pieza explora la relación entre la continuidad y la conectividad.

Naturaleza recuperada es solo el inicio de las constantes exploraciones de Orozco sobre la estética de la reconstrucción, una faceta del mexicano que queda evidenciada en obras posteriores como Ascensor. Es fascinante, como sugiere [Luis Benshimol],  de esta escultura en caucho sus proporciones y la armonía que describe su accidentada curvatura, consecuencia del proceso de vulcanizado.