Geta Bratescu, la creadora de Los talleres de la artista

Geta Bratescu es una artista rumana que desarrolló diversos medios y se caracterizó por su aproximación a las formas.

La artista rumana Geta Bratescu es la precursora de una serie de creaciones de tipo bidimensional y audiovisual que se consideran de singular influencia dentro del mundo del arte contemporáneo. En estas líneas, Luis Benshimol nos presenta a esta destacada artista.

Una de sus primeras inquietudes estéticas gira en torno al poder espacial del círculo y la capacidad de esta forma de abarcar y absorber, experimentación que gira en torno a la serie que la rumana desarrolló durante sus frecuentes visitas a la fábrica de calderas de los ferrocarriles de su nación.

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Luis Benshimol: Geta Bratescu trabajó en múltiples medios

El régimen comunista en Rumania obligaba a los artistas a aproximarse a las formas industriales, exigencia que hizo que Geta Bratescu se interesara por el círculo como un elemento con principio metafórico, que llegó a explotar desde interesantes aristas en su obra artística.

La naturaleza inerte del círculo, pierde en el trabajo de Bratescu su naturaleza inerte. La artista estaba convencida de que los objetos le miran y que puede extraer de ellos algunos de los principios estéticos subyacentes en la descomposición más sencillas de la yuxtaposición de figuras y formas que los integran.

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Luis Benshimol: Geta se interesó en el círculo como un elemento con principio metafórico

Luis Benshimol señala que una de las más recientes retrospectivas realizada sobre el trabajo de Bratescu fue llevada a las instalaciones del Musac, en España, a comienzos de marzo del 2013. La muestra estuvo compuesta por la propuesta de Los talleres de la artista, así como por series de dibujos y litografías y los interesantes collages que desarrolló en torno a la exploración de los armarios familiares y del uso de los propios vestidos de su madre para el desarrollo de composiciones.

La retrospectiva, una muestra que supuso el regreso del trabajo de Bratescu a la nación ibérica luego de más de ochenta años, recopiló material de la rumana desde sus creaciones en la década de los sesenta, valiéndose de series como aquella en la que experimenta con la figura del fabulista griego Esopo, interpretándolo como su alter ego mediante esquemas bidimensionales.

Por Luis Benshimol