Josef Albers, una oda al abstraccionismo

Inició su vida profesional como profesor de escuela primaria hasta que el encuentro con obras de Paul Cezanne y Henri Matisse en el Museo Folkwang despertaron en Josef Albers la curiosidad por el arte.

Luis Benshimol Homenaje al cuadrado

Su gran inspirador fue Piet Mondrian, el artista holandés que lo invitó, tácitamente, a pintar su primer cuadro abstracto.

Su deseo de aprender más acerca del discurso visual de la pintura fue tal, que desde 1913 hasta 1915 Albers cursó estudios en la Real Escuela de Arte de Berlín, para luego cursar tres años más en la Escuela de Arte de Essen.

Durante un tiempo aprendió junto a Franz von Stuck en las aulas de la Academia de las Artes de Prusia y de allí pasó a la Academia de Bellas Artes de Munich.

Siete años de formación en diversas instituciones de gran prestigio le permitieron ingresar en el año 1920 en la Bauhaus de Weimar. Fue contratado en la prestigiosa escuela de artes y oficios alemana para enseñar en el Departamento de Diseño, hasta que en 1925, cuando la escuela de Walter Gropius se muda a Dessau, fue ascendido como profesor, impartiendo clases en el área de diseño de mobiliario y trabajo en vidrio.

Bauhaus de Weimar

La misma presión nazi que obligó el cierre de la Bauhaus en el año 1933 obligó a muchos talentos egresados de esta escuela a buscar nuevas posibilidades y muchos emigraron a los Estados Unidos, entre ellos Josef Albers, quien consiguió trabajo en la Black Mountain College de Carolina del Norte, encargado del programa de arte hasta el año 1949.

Black Mountain College de Carolina del Norte

Por más de diez años en Carolina del Norte formó a artistas como:

  • la cubana Clara Porset,
  • John Cage,
  • Robert Rauschenberg,
  • Cy Twombly,
  • Donald Judd
  • y Merce Cunningham, entre otros.

Durante este mismo período, Albers formó parte del grupo de artistas París: Abstracción-Creación.

París: Abstracción-Creación Luis Benshimol

Una vez fuera de Carolina del Norte, Josef Albers y su esposa, la artista textil Anni Albers, se trasladaron a New Haven, donde el destacado alemán se encargó de dirigir el Departamento de Diseño de la Universidad de Yale. Allí enseñó a figuras como Eva Hesse y Richard Serra. Durante una temporada fue profesor invitado en la Escuela de Diseño de Ulm, en Alemania y regresó a Estados Unidos para jubilarse en Yale en el año 1958. Algunos años más tarde la Graham Foundation le otorgó una beca para que organizara una exposición y una conferencia sobre su trabajo.
Su serie Homenaje al cuadrado es posiblemente una de las más conocidas. Además de ser diseñador, fotógrafo, tipógrafo y poeta, dentro del universo de las artes fue conocido como un notable pintor abstracto, que además de su creación, también dejó como legado diversos textos y artículos en los que se plantea interesantes teorías sobre la forma y el color.

Josef Albers